La caminata en natacion artistica: el primer momento que tambien se entrena
- CD Calipso

- 4 mar
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En natación artística, la coreografía no empieza cuando suena la música. Empieza mucho antes. Desde el momento en que los deportistas salen al borde de la piscina, todo forma parte del ejercicio, y uno de los instantes más importantes —aunque muchas veces pase desapercibido— es la caminata y la puesta en escena previa al inicio.
La forma de andar, la colocación, la mirada, la postura y la coordinación del equipo transmiten la primera impresión al público y a los jueces. Por eso, la caminata no se improvisa. Se entrena igual que cualquier figura dentro del agua.
Antes de comenzar la música, las nadadoras deben entrar con seguridad, mantener la misma velocidad, respetar las posiciones y mostrar la actitud adecuada según la coreografía que van a interpretar. No es lo mismo un ejercicio alegre que uno dramático, ni una coreografía alevín que una de categoría absoluta. La puesta en escena tiene que reflejar el carácter del montaje desde el primer paso.
Además, este momento sirve para que el equipo se concentre, respire y se prepare mentalmente. Es el instante en el que todas los deportistas conectan entre sí antes de empezar, revisan sus posiciones y se aseguran de que todo está listo para que la coreografía salga como se ha entrenado.
Muchas veces el público solo recuerda los saltos, las acrobacias o las figuras más difíciles, pero la elegancia con la que un equipo entra a la piscina también forma parte de la puntuación y dice mucho del trabajo que hay detrás.
En natación artística, incluso caminar es parte del ejercicio. Y cuando se hace bien, se nota desde el primer segundo.
















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